Tardé tanto tiempo en encontrarte,
por eso cada segundo es tan importante,
y no me duelen ya las heridas.
Qué mezcla de orgullo y de miedo,
Cualquiera se cansa de milongas,
y quiere querer y también ser querido,
confieso haber vivido, afuera del margen,
de lo permitido y de la moral.








